Exposición

Introducción

El museo de la Cultura Nómada permite al visitante sumergirse dentro de la vida bereber siguiendo conceptualmente un día en la vida nómada. Podéis apreciar aquí un resumen de una visita pero es únicamente visitándolo como se puede vivir plenamente la experiencia.

¿Cómo llegar al museo? ¡Ven a visitarnos!

  • "El cielo nuboso es esperanza de agua, el despejado nocturno una guía perfecta para saber dónde está y cómo llegar a dónde desea."

     Caro Baroja

Conexión con el entorno

La cultura nómada está muy vinculada a su entorno natural. Su capacidad para orientarse en un terreno abierto, horizontal y de aparente aridez se basa en el conocimiento del cielo y el suelo. El sol, la luna y las estrellas son sus fuentes de luz y sus grandes herramientas de orientación. Del suelo podemos decir que es incalculable la cantidad de kilómetros que puedan llegar a recorren, así como lo es también su capacidad para construir sistemas propios de referencia y ubicación basados en el conocimiento de la tierra, las plantas y las piedras; compañeras de camino en la búsqueda de agua, pastos y otros recursos.

  • "El nómada es elegante consumiendo el tiempo,  sabe dominarlo a su antojo.Suprime la lentitud utilizándola para acompasar sus palabras y sus gestos".

    Caratini, Sophie

Vida cotidiana

El nómada es un ser equilibrado. Lo ilustra su sabiduría práctica: moverse dosificando el hambre y el cansancio. Ni tan lejos como para no llegar; ni tan cansado como para no comer. Con esta prudencia y previsión empieza el día. El hombre y sus rebaños inician el movimiento a través del desierto en búsqueda de pastos.

Mientras tanto las mujeres permanecen. Ellas están siempre en el centro: sosteniendo la jaima, sosteniendo la familia. El pozo es un lugar de referencia importante para los nómadas. Lugar de encuentro para las mujeres, en el proceso de recoger agua fluyen conversaciones, murmullos y risas, generándose un sólido ambiente de complicidad, ayuda mutua y sororidad.

La camella es el eje de la economía nómada. Es bestia de carga, medio de transporte, proporciona crías, leche, lana… Como dijo Caro Baroja, produce admiración el ajuste perfecto que hay entre el nomadismo, la cría de camellas y cabras, la forma y la materia de la jaima y su ajuar. Pero tal ajuste no es, ni mucho menos, producto de instituciones primarias ni nada por el estilo, sino de experiencias, adaptaciones y contactos culturales sucesivos.

Comer es comunicarse juntos con el más allá. Leche de camella y dátiles son la base en la alimentación de los nómadas. También cous cous, té, frutos secos y pan. El momento de la comida es como una plegaria. Nadie “mete la mano” en la fuente sin decir Bismi’Lah (en el nombre de Dios), ni se retira sin decir Hamdu li’Lah (gracias a Dios).

  • "Ofrecer y beber té es mirarse a los ojos los unos a los otros, hablarse, intercambiar puntos de vista y estar juntos".

    Sophie Caratini

Hospitalidad

El sentido de la hospitalidad impregna la ética beduina. Hospitalidad irrenunciable, curiosamente compatible con la escasez material y la hostilidad aparente de su hábitat. La Jaima está siempre abierta a quien la visite. Todo lo que esté dentro de sus posibilidades será brindado y compartido. Jaima y familia comparten el mismo universo de significados, pues es en su interior donde se concentran los vínculos, las costumbres y la experiencia ancestral de la vida nómada, compartida entre la población del norte de África.

Es dentro de la jaima donde los nómadas beben y ofrecen té, reafirmando así la esencia de su hospitalidad. La importancia social del té es innegable. Como dice Caratini, los nómadas saben que el cuidado del alma es más precioso aún que el alimento del cuerpo ¿Qué sería de la sociedad si les faltara el té para imponer una tregua y alegrar los corazones?

  • "La jaima es el más antiguo soporte de la cultura transmitido, conscientemente,  de generación en generación".

    Otto Frei

La Jaima

La jaima se abre siempre hacia el amanecer. Construcción ligera, baja y totalmente transportable, obedece a las necesidades de movimiento, cobijo y flexibilidad propias de las culturas nómadas. Es una gran estructura de pelo de cabra o camello, compuesta de tejidos de formas irregulares que elaboran las mujeres uniéndolos entre sí y que se sostiene por palos de diferentes tamaños y cordeles tensos clavados en la arena. En términos de respuesta climática y eficiencia energética la jaima es una construcción notable. Protege del viento, de la lluvia y del calor, dejando penetrar en cantidades justas la luz y el aire fresco para su ventilación.

  • "Los habitantes del desierto siempre practicaron la solidaridad, la ayuda mutua y el sentido del honor".

    Sophie Caratini

El Sentido Comunitario

Comunidad y compartir están en la base de la formación de lo social y de lo colectivo y son conceptos relevantes en la cultura nómada. Simbólicamente podemos decir que la disposición en círculo sobre la alfombra, dentro de la Jaima, expresa la apropiación colectiva de un mismo espacio: el desierto, reafirmando así el vínculo con la tierra y el sentido de comunidad propios de las gentes amazigh. Como dijo Caro Baroja, existe entre ellos un tipo de solidaridad formal que se manifiesta en los trabajos ordinarios y en los extraordinarios que requieren prestaciones mutuas, pero también en los momentos difíciles de la vida familiar e individual: nacimientos, enfermedades, bodas y muertes.

Celebración matrimonial

Los nómadas se casan entre sí. El padre del novio suele elegir a la novia a la que durante el proceso de preparación de la boda se le hacen regalos tales como azúcar, té, henna. Un pacto previo de palabra entre los padres de la pareja sella el compromiso ante testigos no familiares. La boda dura tres días, tiempo en el que los invitados cantan, comen y celebran la unión.

Hombre y mujer visten sus mejores trajes y maquillajes, en los que están presentes algunos símbolos de la cultura Amazigh. La familia se reúne y prepara platos especiales. La mujer oculta su rostro de las miradas de todos tras un velo de color rojo que no se quita hasta el último día de la boda. Sobre su cabeza, debajo del pañuelo, lleva accesorios que simulan una Jaima, su cabello esconde un trocito de madera de acacia, entre los dedos de sus manos adornadas con henna se entrelazan unos hilos, sus pies descansan sobre almendras trituradas dentro de sus zapatos. Todos estos detalles forman parte del proceso de acercamiento de la pareja, mientras el hombre supera paso a paso la tarea de encontrar cada uno de estos elementos, entre los arreglos que visten a quien será su esposa.

  • "Estoy aún lejos de sospechar el mundo de significados que puede envolver un silencio".

     Sophie Caratini

El Atardecer

En el desierto se cree que existen personas a las que Alá ha dado poderes. Caratini señala que son descendientes del profeta que poseen baraka, personas de gran sabiduría y santidad que tienen bendición divina para curar enfermedades, devolver la fecundidad y sanar la locura.

El desierto también provee de plantas curativas, entre las principales están el isriq y el ishame. Se usan molidas como emplasto o mezcladas con té en caso de reumatismos. Curar, sanar y aliviar es una labor asociada a las mujeres amazigh.

Además existen miedos. Miedos tangibles como los que producen el lobo, la serpiente, el escorpión o incluso las tormentas de arena. Junto a ellos conviven prácticas más supersticiosas que prohíben acciones por las consecuencias que se pueden derivar: no derramar agua caliente para evitar problemas de salud o no sacar brasas de fuego de la Jaima para no afectar la salud de los niños y del ganado.